Jorge Zima trae a Córdoba 'Restos Diurnos', su bitácora de la pandemia
El libro, nacido como diario de aislamiento, llega a la librería Cúspide en mayo; la estadía del autor reactiva su proyecto audiovisual y la actividad presencial local.
Jorge Zima presenta “Restos Diurnos”, un diario de pandemia que rehúye la solemnidad y llegará a la librería Cúspide en mayo, según la nota publicada en Perfil Córdoba (Belleza viral, 19/4/2026). Vemos que no se trata sólo de una salida editorial: la puesta del libro coincide con la circulación pública de un autor que trabaja entre la música, el cine y la literatura, y empuja una programación cultural que habla de vuelta a la presencialidad.
¿Qué es exactamente “Restos Diurnos” y por qué importa?
“Restos Diurnos” nació como una bitácora de necesidad absoluta durante el aislamiento y fue escrita sin pretensión de publicación, lo que, según Zima, le dio una “honestidad brutal” (Perfil Córdoba, 19/4/2026). El libro combina textos con dibujos que exploran lo onírico y funciona como registro íntimo más que como ensayo solemne, y esa condición —un diario escrito en el centro de la pandemia— es su valor documental y emocional. El dato concreto: la obra fue pensada y registrada durante el aislamiento y ahora se edita para circulación pública, lo que traslada una experiencia privada al espacio colectivo de la librería; ese tránsito es político en el sentido cultural, porque recupera lo que la pandemia interrumpió: la conversación presencial alrededor de un texto.
¿Cómo se conecta el libro con su obra audiovisual y qué nos dice eso?
El material audiovisual de Zima no es un accesorio: es parte de un mismo proyecto creativo que comenzó a tomar forma en 2019, cuando registró sensaciones de calle previas a la asunción de Alberto Fernández, y que luego fue leído a la luz de la pandemia y del triunfo de Javier Milei (Perfil Córdoba, 19/4/2026). Esa línea temporal —2019 frente a 2026, una diferencia de siete años— muestra cómo una filmación de observación puede reconfigurarse por cambios sociales y políticos; el archivo gana capas. Además, Zima pasó cinco años en Londres durante los 90 y regresó por la imposibilidad de filmar historias nacionales sin exotismo (Perfil Córdoba, 19/4/2026), un dato que explica su decisión estética y su apuesta por poner la cámara en lo cotidiano argentino.
¿Qué impacto tiene esto en la escena cultural cordobesa?
La llegada del libro y la actividad asociada se inscriben en un calendario más amplio que incluye ciclos y talleres —ProArte Córdoba anunció programación local— y por eso esto importa más que un lanzamiento solitario (Perfil Córdoba, 19/4/2026). La presencia de autores y la cartelera de conciertos y talleres devuelven a la ciudad espacios de encuentro que funcionan como ritual social y como motor para circuitos de librerías, salas y salas alternativas. Desde nuestra perspectiva favorecemos la revalorización de la presencialidad cultural: un autor que presenta su obra en sala, que conversa con lectores y que articula con proyectos audiovisuales aporta tejido para las industrias culturales locales y para la circulación económica y simbólica de la cultura.
¿Dónde conseguir el libro y por qué vale la pena acercarse?
“Restos Diurnos” estará en la librería Cúspide en mayo, según la reseña (Perfil Córdoba, 19/4/2026), y la elección de una librería con programación pública es coherente con la apuesta del autor por la conversación física. Ir a una presentación no es sólo comprar un libro: es activar una discusión, conocer el entramado del proyecto audiovisual y sostener circuitos locales que generan trabajo cultural. Recomendamos verificar fechas y horarios en la agenda de la librería y en la programación de ProArte Córdoba antes de ir, y considerar la compra en comercios locales para cerrar el gesto: el packaging y el acto de encuentro siguen siendo parte esencial del valor del libro en la ciudad.